sábado, 23 de mayo de 2009

LA CRISIS ACTUAL EN NUESTROS BARRIOS

LA CRISIS ACTUAL EN NUESTROS BARRIOS

" Tened en cuenta el tiempo en que vivis"(Rom. 13/11).

PRESENTACIÓN

El Foro Curas de Madrid a lo largo de estos meses hemos querido "interpretar el tiempo presente" (Luc. 12 / 54-56), desde la situación concreta de nuestros barrios.

La crisis económica la están pagando, como es habitual, los grupos mas débiles, rostros concretos de personas y familias de nuestros barrios, que poseen menos recursos económicos, políticos, laborales y sociales. Ante una crisis de estas características, nos preguntamos: ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Ahora que hay apretarse el cinturón: ¿Quién va a pagar los platos rotos? ¿Cuáles son las prioridades de los gobiernos?

I- DIAGNÓSTICO DE LA CRISIS

1. El modelo de crecimiento

Durante el periodo 1980-2005 hemos asistido a un crecimiento generalizado de la riqueza en nuestras sociedades. Pero este crecimiento se ha montado sobre la desregulación de los mercados laborales y financieros, el aumento de la regresividad fiscal, la privatización progresiva de los servicios públicos, y el desarrollo de políticas monetarias que han favorecido al capital financiero (los bancos) a costa del mundo productivo.

El complejo “capital financiero - especulación inmobiliaria – industria de la construcción” ha sido determinante. Ha sido el factor básico para que en 2007 la economía española llevara 14 años creciendo de forma sostenida a un ritmo superior al crecimiento medio de los países de la U.E. Los precios de la vivienda subieron astronómicamente y las clases populares tuvieron que endeudarse en extremo. Entre 1999 y 2006, las empresas españolas han visto aumentar sus beneficios en un 73 %, más del doble que la media de la U.E. (33 %).

2. Los inmigrantes en nuestro crecimiento

El salario medio percibido por los trabajadores inmigrantes ha sido en 2007 de 11.000 euros al año, mientras que el salario medio en España ese año era de 19.000 euros. Los trabajadores extranjeros ganan un 43 % menos que los españoles y trabajan en condiciones más precarias. Se calcula que el 30 % del aumento del P.I.B. entre 1995 y 2005 se puede atribuir al trabajo de los inmigrantes. En cuanto a las finanzas públicas: en el año 2005, por ejemplo, se puede atribuir a sus cotizaciones la mitad del superávit que se logró en las cuentas públicas porque aportan más de lo que reciben.

Sus países de origen han colaborado también en nuestro crecimiento:

- En América Latina: mediante la inversión de las empresas multinacionales españolas: "El mercado latinoamericano aportó en 2006 el 40% de los beneficios del BBVA, el 35% de los del Santander, el 41% de los de Telefónica, el 45% de los de Repsol, el 23% de los de Endesa. Y los ingresos latinoamericanos de esas empresas equivalen al 5,2% de nuestro P.I.B " (José Luis Barbería, "España se la juega en América", "El País", 13-3-2006) . “ Del conjunto del P.I.B. español un 10 % se ha generado estos últimos años en Iberoamérica” (“El País”, Editorial, 17-5-2009)

- En Africa: “ Las grandes empresas multinacionales de los países ricos están en el origen de la guerra. Se vienen enriqueciendo de manera ilegal desde hace muchos años con la explotación y el comercio de las enormes riquezas minerales de estas zonas del Congo: oro, cobalto, cobre, estaño (casiterita), diamantes, wolframita, uranio… y en especial coltán.... .” (Declaración del Foro Curas de Madrid “Ante la guerra de El Congo”)

3. La privatización del crecimiento:

Como consecuencia de este modelo de crecimiento y distribución de la riqueza, la pobreza y las desigualdades no disminuyeron en la última década en España . Ya que no hubo control público de las subidas astronómicas en los precios de la vivienda; la economía sumergida en 2002 ha sido cifrada en el 23 % del P.I.B.; la media de presión fiscal en la Europa de los 15 es 5 puntos superior a la de España" y la media del gasto social en estos países es 6 puntos superior a la española. " (Comunicado de "Attac-Madrid", 9-12-2007); el fraude fiscal en España en 2005 se elevó a 88.617 millones de euros. ( Vicens Navarro, 31-8-2008). "Las empresas españolas tienen 6.000 millones en paraísos fiscales y el Banco Santander en el 2007 tenía 33 sociedades en paraísos fiscales con un total de capital y reservas que rondaba los 5.000 millones de euros. ("El País",28-2-2009).

4. La actual crisis económica

Durante estos años las instituciones financieras invirtieron no tanto en la economía productiva (donde el descenso de la demanda estaba mermando los beneficios), sino en actividades especulativas como las inmobiliarias, donde los beneficios alcanzaron dimensiones exuberantes.

Los consumidores, por su parte, han recurrido a un endeudamiento exagerado promocionado por la facilidad con que las entidades financieras han concedido sus créditos.

La conclusión : "La crisis es el claro resultado de un modelo de crecimiento inadecuado. Era un crecimiento que favorecía las desigualdades y aniquilador además del medio ambiente. Lo que algunos han enunciado como crisis financiera es mucho más que eso: es una crisis global. Esta crisis no se puede solucionar sólo con medidas de política económica, sino que es necesario plantearse otros modos de crecer y consumir”. ( Carlos Berzosa )

5.Programas socio-políticos:

Ante esta situación, son diversas las propuestas socio-políticas que se proponen:

- Neolíberales: La intervención del Estado habrá de ser transitoria y simplemente para corregir la situación actual y restaurar la dominación del mercado global, continuar con las políticas privatizadoras para tener más espacio de negocio privado, reducir los impuestos directos que afectan más a los ricos y aumentar los de la población en general por la vía de los impuestos indirectos.

- Social-demócratas: La solución para reactivar la economía productiva y disminuir el desempleo es incrementar la demanda a base de aumentar los salarios, el gasto público y garantizar los derechos laborales. Es necesaria una economía de mercado pero un mercado regulado por las instituciones del Estado, que distribuya equitativamente los beneficios.

- Anticapitalistas Si la economía sirve para atender a las necesidades básicas de la humanidad, ¿qué hemos de producir? ¿para quiénes? Todos los millones que Occidente está volcando para salvar sus instituciones financieras no sirven de nada frente a los mil millones de personas al borde de la muerte por inanición. Ésa es la verdadera crisis.

La crisis puede resultar una oportunidad para el cambio de modelo socio-económico. Para ello hay que poner la banca y los sectores estratégicos de la economía al servicio de la comunidad humana.

II- ORIENTACIONES Y PROPUESTAS

1. Orientaciones:

Pensamos que la Iglesia tiene legitimidad para decir su palabra en el nivel de las decisiones morales y las implicaciones que éstas tienen en la organización de la sociedad. Desde esta perspectiva consideramos que:

- Si entendemos la crisis biblicamente como "mutación grave que sobreviene en una enfermedad para mejoría o empeoramiento", o como "momento decisivo en un asunto de importancia", puede ser vivenciada al mismo tiempo como un peligro y como una oportunidad, como un cambio de rumbo en la marcha de las personas y las comunidades humanas.

- Desde el punto de vista de la Doctrina Social de la Iglesia, ya en el año 1987, en plena euforia neoliberal, Juan Pablo II advertía en su encíclica "Sollicitudo Re¡ Socialis": "Hay que destacar que un mundo dividido en bloques, presididos a su vez por ideologías rígidas donde en lugar de la interdependencia y la solidaridad, dominan diferentes formas de imperialismo, no es más que un mundo sometido a estructuras de pecado" (nº 37).Y Benedicto XVI: " La avaricia humana es idolatría que va contra el verdadero Dios y es falsificación de la imagen de Dios con otro dios, Mamón."

- Y el Consejo Pontificio "Justicia y Paz", en su Documento del 24-11-2008 sobre la crisis financiera escribe: “La crisis ha traído indudablemente a primer plano la urgencia de encontrar nuevas formas de coordinación internacional en materia monetaria, financiera y comercial” ... “Sólo destinando recursos -públicos pero también privados- al desarrollo "real" se podrá reconstruir un sistema financiero sano, capaz de rendir de verdad” ... "Es necesario llegar al ser moral más profundo de las personas, es necesaria una educación real en el ejercicio de la responsabilidad hacia el bien de todos, de parte de todos los sujetos, a todos los niveles" .

2. Nuestras propuestas

Teniendo en cuenta el diagnóstico hecho, ofrecemos algunos criterios y propuestas educativas.:

a. Criterios socio- políticos:

- Por solidaridad humana y conciencia cristiana, no podemos aceptar que los costes de la crisis se carguen una vez más sobre los más empobrecidos de la sociedad.

- Un buen número de expertos en economía aseguran que, mejorando el nivel de vida de la mayoría de los ciudadanos, sus condiciones de trabajo y sus derechos laborales hay salidas a la crisis . Más aún, que de esta manera se consigue mejor una economía productiva y saneada a largo plazo. Nuestra conciencia ética no resulta así algo meramente utópico, sino que cuenta con una base en estas propuestas de los expertos.

- No podemos admitir que se trate a los trabajadores inmigrantes, con o sin papeles, como mera mano de obra barata, de los que se prescinde cuando ya no nos son útiles. Tienen todos los derechos a participar en la distribución de los bienes y a la participación socio-política en una sociedad en cuyo crecimiento económico han colaborado.

- Denunciamos que a los que han estado en el origen de la crisis, se han enriquecido antes y se siguen enriqueciendo ahora, sea prácticamente a los únicos que se tiene en cuenta (sus opiniones e intereses) a la hora de tomar las medidas necesarias para salir de ella.

- El Estado ha de regular el funcionamiento del mercado de manera que sea un instrumento para el bien común.

- La crisis es una buena ocasión para preguntarnos: ¿ cómo construir una democracia social, global, participativa que tenga en cuenta la opinión y los intereses de los pueblos?

- Hay que crear nuevos modos de crecer, distribuir y consumir a nivel global, favoreciendo la satisfación de las necesidades sociales antes que el desaforado consumo privado e introduciendo perspectivas ecológicas y sociales.

- Apoyamos las diversas iniciativas que están tomando los responsables e instituciones diocesanas para paliar en la medida de lo posible las consecuencias de la crisis en la vida de las familias.

- Pero al mismo tiempo lamentamos que el señor arzobispo de Madrid se haya presentado públicamente presidiendo la Fundación "Madrid Vivo" que pretende " buscar soluciones a las raíces morales y espirituales de la crisis, para contribuir a que la capital de España sea la ciudad de los valores, más allá del materialismo economicista" en compañía de los presidentes de la CEOE, Banco Santander, BBVA, La Caixa, Iberdrola, Abengoa, ABC, la COPE; Intereconomía, etc. etc. ... Estas instituciones mantienen unos "dogmas" económicos neoliberales y unas prácticas financieras que están en el origen de la crisis y no tienen en cuenta las orientaciones de la Doctrina Social de la Iglesia.

- Por nuestra parte, nos comprometemos a colaborar ofreciendo el 5 % de nuestro sueldo mensual para hacer frente a situaciones de extrema y urgente gravedad que acuden a nuestras parroquias.

- Expresamos asimismo nuestra voluntad de no cumplir aquellas disposiciones de la futura Ley de Extranjería que , si se mantienen en los mismos términos del Borrador hecho público, creemos que no respetan una serie de derechos básicos.

b, Propuestas educativas

La crisis nos revela la urgencia de educar en otros valores y actitudes :

- Educar en una actitud profética: La actitud profética nos impulsa a mantener la esperanza de que Dios no abandona nunca a su pueblo e interviene en su historia, nos mantiene en medio de esta situación lúcidos, realistas y críticos y dando un testimonio coherente, personal y comunitario

- Educar en la sobriedad.- (Tito, 2, 11-12), inculcando la actitud de no utilizar más recursos que los suficientes para vivir con dignidad, (Pr 30, 7-9), con honradez, más allá del individualismo posesivo y colocar el fundamento de nuestra vida en el Dios Padre de Jesucristo. (Sant. 1 / 27)

- Educar en la solidaridad: tanto íntragrupal (con los grupos más cercanos) como intergrupal (con cuantos están construyendo una nueva ciudadanía).

- Educar en la acción: para curar nuestra parálisis y la parálisis de la gente (Hech. 3, 1-10), ponernos de pie, organizarnos y hacer manifiesta la presencia y poder del Dios de la vida; para formar personas nuevas con un nuevo corazón y un nuevo espíritu capaces de crear "unos cielos nuevos y una nueva tierra donde habite la justicia" (I P 3, 13 - 14)

CONCLUSIÓN

Parece claro que "el tiempo que vivimos" es un tiempo crítico.

Ello nos urge a situarnos de una manera lúcida, creativa y responsable ante la crisis:

- " La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche. Es en la crisis donde nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. El problema para las personas y los países no son la crisis sino la pereza para encontrar salidas y soluciones. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno". ( Einstein)

- En medio de la crisis Dios sigue presente, recreando el mundo y la ciudad de los hombres:

" Vi entonces un cielo nuevo y una tierra nueva ...

Y vi bajar de junto a Dios a la ciudad santa, la nueva Jerusalén ...

Y oí una voz potente que decía : "Esta es la morada de Dios con los hombres; él habitará con ellos y ellos serán su pueblo. El enjugará las lágrimas de sus ojos, ya no habrá muerte ni luto ni llanto ni dolor.

Y el que estaba sentado en el trono dijo: TODO LO HAGO NUEVO ”

(Apoc. 21, 1-5).

FORO “ CURAS DE MADRID" Mayo - 2009

( Este manifiesto es resumen de un Documento más amplio donde se desarrollan cada uno de sus puntos que podeis encontrar en www.forocurasdemadrid.org )

sábado, 16 de mayo de 2009

¿Qué Europa queremos?

1. La crisis que nos agobia

Sufrimos una crisis que, iniciada en la banca de EE. UU., está afectando gravemente a nuestra sociedad. Esta crisis, europea y mundial, toca especialmente entre nosotros la vivienda, la sequía del crédito y el frenazo al consumo, multiplicando el paro hasta niveles nunca vistos.

2. La crisis castiga más a los que menos tienen

Mientras las fortunas se reducen pero resisten, los menesterosos y también la clase media (alta y baja) ven cerrado el crédito para pequeñas y medianas empresas, autónomos y familias, y el paro se cierne sobre ellos. Los ricos poseen un poco menos pero a los pobres no les alcanza para vivir. Es curioso, siendo una crisis creada por el capital son los pobres quienes la pagan.

Vamos a verlo. Los aún empleados trabajan duro para no engrosar las listas del paro, que asciende en España a 4,7 millones de personas, jóvenes, de media edad y mayores. Sin hablar del millón largo de familias con todos sus miembros en paro. Millones de compatriotas vagan de una oficina a otra, telefonean, lloran, escriben, se entrevistan en vano, No hay trabajo. Las cifras tapan el drama de cada una de estas personas y familias.

3. La crisis castiga aún más a los emigrantes

Muchos trabajaban en un sector inmobiliario casi hundido, otros como temporeros en el turismo que da un bajón, otros en el campo al que vuelven los nacionales y otros en el servicio doméstico donde las familias recortan gastos y piden papeles que muchos aún no tienen.

En resumen, la situación de gran número de emigrantes en España es angustiosa.

4. Visión desde el evangelio

En el evangelio leemos cómo Jesús abraza al niño, bendice al marginado, ama al pobre. Junto al amor a Dios y al amor al otro, la opción por los pobres es el mensaje del Reino.

El gran reto es actualizar el evangelio. Ahora los peor parados son los parados, sobre todo quienes carecen de ahorros, cultura, otros medios y relaciones, y así van asomándose o cayendo en la marginación. Es decir, con los que Jesús de Nazareth estaba y le entendían.

5. La importancia de tu voto en las Elecciones Europeas

Si la crisis es mundial y europea también en Europa hay que trabajar a fondo soluciones.

Con una mayoría conservadora, la Unión Europea trabajó en algunos aspectos bancarios, financieros y comerciales pero apenas estimuló "lo público" y la Europa social. Si el impulso cambia los nuevos 736 eurodiputados del Parlamento harán presión al aprobar otro tipo de leyes.

A muchos europeos no les interesan estas elecciones. Quizá porque la Comisión y el Consejo de la UE pontifican y les encanta oírse pero han hecho poco en común para frenar el deterioro y dejan a cada país actuar por su cuenta. Si la socialdemocracia y la Europa social son una esperanza frente a la crisis, ¿donde están los partidos y bases que buscan una alternativa? Estas elecciones europeas pueden ayudarnos a avanzar en la Europa de los ciudadanos, de los derechos sociales, de un medio ambiente menos contaminado, de la solidaridad ante la Paz.

Iglesia de Base de Madrid cree en una Europa así, cercana a la gente con menos medios y más eficaz contra quienes sufren la crisis. Como ciudadano y como cristiano vota en conciencia.

Madrid, Mayo 2009

jueves, 7 de mayo de 2009

LOS CRISTIANOS ANTE LA CRISIS ECONÓMICA


¿QUÉ PODEMOS HACER?

07/05/09.- Con este título, Profesionales Cristianos convocó una Foro de debate en Madrid el pasado día 20 de Abril. El ponente fue Pedro José Gómez Serrano, Profesor de Economía Internacional y Desarrollo de la Universidad Complutense y colaborador del Instituto Superior de Pastoral. Os ofrecemos un resumen de su aportación y del debate posterior.

Diagnóstico

La crisis acabará, dijo, porque, “no hay mal que cien años dure…” y porque la economía se comporta cíclicamente y habrá una recuperación igual que ha habido una caída. Después de diez años de crecimiento sostenido. Además, en una época de globalización, nadie se libra, como estamos viendo, pero igual que el contagio es más fácil también lo es el reforzar la coordinación internacional, y así estamos viendo ya esfuerzos de cooperación que esperemos que continúen en el futuro. Con todo, toda crisis conlleva graves costes sociales, el paro de forma especial, cuyos efectos nefastos sobre las familias y los trabajadores se prolongarán a medio plazo, aún cuando se inicie la salida de la crisis

En España la crisis tiene características peculiares, para bien y para mal. Aunque no hemos sido inmunes, hemos estado más protegidos de las hipotecas basura que otros países por los controles financieros existentes. Pero la crisis ha coincidido con la explosión de la burbuja inmobiliaria, que nos ha llevado a construir cinco veces más casas que la media de nuestro entorno. Además, otra debilidad es que somos poco competitivos: los nuevos socios comunitarios resultan más baratos que nosotros en cuanto trabajo poco cualificado; y, por otro lado, no estamos suficientemente adelantados en alta tecnología para rivalizar con los países más adelantados.

Pero tenemos también algunas de nuestras fortalezas: somos el cuarto país del mundo en recibir inversión directa, mantenemos un ahorro alto, tenemos algunas empresas punteras, (en energía eólica o solar, por ejemplo) y, aunque insuficiente, hemos aumentado bastante la inversión en I+D.

Posturas ante la crisis

La salida de la crisis será fruto de un esfuerzo conjunto; aunque el gobierno tiene importantes responsabilidades, no es el único agente o actor: viene a ser como el jinete que monta un caballo, que puede dirigirlo bien o mal, pero para ganar es preciso que el caballo de la economía –empresas, banca, fuerza de trabajo, etc.- esté en forma.

Para orientarnos en el debate ideológico y económico actual, hay que saber cuales son las propuestas que se apuntan desde cuatro corrientes de pensamiento: la neoliberal, la conservadora, la socialdemócrata y la alternativa.

El pensamiento neoliberal, dominante mucho tiempo - hoy menos - antepone la libertad a la igualdad, la iniciativa privada al estado, y propone no intervenir, en la fe de que el mercado se regulará a sí mismo; cree que la riqueza debe de ir a quien se la trabaja y en ese convencimiento olvida a los menos favorecidos.

La visión conservadora equilibra más la ecuación libertad-igualdad y no niega el papel del estado aunque cree que algunos de sus servicios los debe de ejecutar la iniciativa privada que gestiona mejor; propone ciertos recortes sociales, endurecer los controles económicos e intervenir los bancos, pero sólo de forma provisional, si fuera necesario.

La postura socialdemócrata defiende la intervención del estado para poner límites al mercado, propiciar la igualdad de oportunidades y mejorar el reparto de la riqueza; en tiempos de crisis, el estado debe de gastar más, aunque se endeude, para ser el motor de la recuperación, invirtiendo sobre todo en nuevas tecnologías, obra pública, medio ambiente y protección social, sectores que crean mucho empleo.

La postura alternativa, finalmente, la de los movimientos antiglobalización, por ejemplo, tiene un valor profético y de denuncia en su crítica al capitalismo, aunque la debilidad de los movimientos que la defienden la hacen más inviable; proponen nacionalizaciones, un apoyo decidido al tercer sector y a la protección del medio ambiente.

¿Qué podemos hacer?

Hecho el diagnóstico y situadas las posturas de unos y otros (lo que agradeció mucho un público poco experto en economía), quedaba la gran pregunta que nos convocaba y que centró el debate: ¿Qué podemos hacer? ¿Qué nos toca hacer a los cristianos desde la sensibilidad de Jesús, que ha de ser la nuestra?

Varias pistas: analizar la realidad con sus ojos, tratar de preguntarnos qué haría Él, cual sería su preocupación, nos ayudará a ver la realidad de otro modo. Luego, cabe actuar en tres niveles: en el nivel estructural, aunque las soluciones están en manos del gobierno, la banca y los agentes económicos, debemos de sumarnos al debate ciudadano sobre las salidas de la crisis, aportando nuestra visión en todos los foros posibles: no menospreciar el aparente poco valor de cada una de esas acciones que va creando opinión pública.

En el terreno comunitario, nos corresponde sobre todo acoger y acompañar a las víctimas de la crisis en todas las maneras posibles, sumándonos al esfuerzo, económico y humano de las instituciones y grupos que las atienden. La Iglesia no tiene los recursos ni la capacidad para resolver un problema de esta magnitud, pero sí puede, como Pedro ante el tullido que pedía limosna, ofrecerle lo que tenía: la curación en nombre de Jesús. Si no podemos aspirar a curar, como el apóstol, podemos ofrecer lo que tenemos, no sólo el dinero, también el apoyo para recupera la autoestima. Misericordia y profecía deben de ir de la mano: más allá de la ayuda inmediata, se trata de realizar gestos de curación que tengan un valor profético, porque avanzan un futuro de justicia. No hay profetismo sin rechazo de la injusticia y sin capacidad de despertar la esperanza. En este sentido, sobre el valor profético de los pequeños gestos, se recordó que tal vez Obama no sería presidente de EE.UU. si muchos años antes una valiente mujer negra no se hubiera negado a levantarse en un autobús ante un blanco, desencadenando un movimiento que llega hasta hoy.

Finalmente, en el terreno personal, nos corresponde de forma especial pensar dónde estamos poniendo nuestro dinero, preguntarnos qué ayuda nos corresponde aportar y ponerla en práctica.

jueves, 30 de abril de 2009

1º de MAYO: DIA DE LOS TRABAJADORES

Comunicado con motivo del 1º de Mayo

28/04/09.- Los movimientos especializados de Acción Católica para la evangelización del mundo obrero, MTC (Mujeres Trabajadoras Cristianas), HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) y JOC (Juventud Obrera Cristiana), en esta celebración del 1º de mayo, día Internacional de la Clase Obrera, nos sentimos cercanos a tantos compañeros y compañeras de trabajo, junto con los cuales vivimos con angustia y preocupación este momento de incertidumbre laboral, acentuado por la crisis económica mundial.

“Hace unos meses sufrí en mis carnes la experiencia laboral más precaria que he vivido, y la verdad que he vivido unas cuantas. Esta vez no fue porque tuviera un contrato basura, ni porque me pagaran un sueldo de mileurista. Sencillamente dejaron de pagarme mi sueldo… en la empresa había compañeros a los que no se les debía 2 meses, como a mí, sino 3 y 4. Fue muy duro.” (Óscar)

En este contexto de crisis queremos denunciar la destrucción de miles de puestos de trabajo y cómo se está exigiendo por parte de las organizaciones empresariales una mayor flexibilización del mercado laboral: abaratamiento de despidos, mayor precarización de las condiciones laborales, etc; en definitiva, cargar con el mayor peso de la crisis a los trabajadores y trabajadoras, mientras se ayuda con suculentas inyecciones de dinero a los que sí son causantes de ella.

Una crisis producida por un sistema económico mundial injusto e insolidario, regido por el ciclo: consumir, producir, consumir, que tanta desigualdad y pobreza genera, especialmente en los más débiles. Esta crisis pone en cuestión la civilización montada sobre el macro-consumo, el derroche de recursos naturales, el capricho, las “modas”, la búsqueda desenfrenada del beneficio inmediato y a costa de lo que sea. Nunca ha sido más evidente la necesidad de un cambio radical que trastoque las reglas del sistema y el sistema mismo.

“Es necesario denunciar la existencia de unos mecanismos económicos, financieros y sociales, los cuales, aunque manejados por la voluntad de los hombres, funcionan de modo casi automático, haciendo más rígida las situaciones de riqueza de los unos y de pobreza de los otros”. (Juan Pablo II, en SRS, 16)

Llevamos años viendo cómo miles de trabajadores y trabajadoras son despedidos. Hay en nuestro país más de 3,6 millones de parados que se ven empujados hacia la pobreza y la exclusión. Cáritas denuncia que “en 2008 aumentaron un 54% el número medio de las demandas de ayudas económicas, centradas principalmente en ayudas para vivienda y alimentos”; y que “el 60% de quienes acuden son familias jóvenes, con dos o tres hijos en edad escolar, de los cuales la mitad son inmigrantes y la otra mitad españoles”.

Cifras no menos preocupantes tienen que ver con los ERE (Expedientes de Regulación de Empleo) que en España, en el 2008, crecieron un 163%. Así mismo, la desigualdad de género permanece en el mercado laboral, pues las mujeres perciben un salario 17,6% menor que los hombres y sufren el paro un 16,3% frente al 14,8% de los hombres.

Como trabajadores y trabajadoras cristianos, seguidores de Jesucristo, modelo de amor, caridad y esperanza, nos duele y preocupa esta situación. Nos sentimos interpelados por la realidad y llamados, desde el evangelio, a vivir más comprometidos. La esperanza cristiana es la que debe movernos a trabajar sin desmayo por un nuevo modelo de sociedad que sea más justo, más humano y más solidario.

Por eso, debemos romper la inercia social de no corresponsabilizarnos con nada porque no depende de nosotros. Todos tenemos responsabilidad de lo que pasa. Nuestra indiferencia también genera dolor y sufrimiento. Es el momento del compromiso: vivir nuestra vida priorizando nuestra solidaridad con los empobrecidos, poniendo nuestra economía a su servicio, compartiendo de nuestro salario con los que no lo tienen (y ya hay experiencias de ello en numerosos lugares del país), desarrollar un compromiso social y político con otros, para hacer posible una transformación de nuestra sociedad; replantearnos nuestros ahorros en la banca alternativa; indagar en el comercio justo; llevar una vida respetuosa con el medio ambiente, austera y no consumista; estar organizados y preocupados por nuestros vecinos y compañeros de trabajo, etc.

Así mismo, exigimos a los poderes políticos y financieros, la construcción de una política económica donde se coloque en el centro de las respuestas la vida de todas las personas, pues es urgente no sólo refundar la vida social y económica, sino nuestra propia humanidad.

Tenemos muchos motivos para participar, reivindicar y celebrar este 1º de Mayo día Internacional de la Clase Obrera.

lunes, 13 de abril de 2009

DIO UN FUERTE GRITO


No tenía dinero, armas ni poder. No tenía autoridad religiosa. No era sacerdote ni escriba. No era nadie. Pero llevaba en su corazón el fuego del amor a los crucificados. Sabía que para Dios eran los primeros. Esto marcó para siempre la vida de Jesús.

Se acercó a los últimos y se hizo uno de ellos. También él viviría sin familia, sin techo y sin trabajo fijo. Curó a los que encontró enfermos, abrazó a sus hijos, tocó a los que nadie tocaba, se sentó a la mesa con ellos y a todos les devolvió la dignidad. Su mensaje siempre era el mismo: “Éstos que excluís de vuestra sociedad son los predilectos de Dios”.

Bastó para convertirse en un hombre peligroso. Había que eliminarlo. Su ejecución no fue un error ni una desgraciada coincidencia de circunstancias. Todo estuvo bien calculado. Un hombre así siempre es una amenaza en una sociedad que ignora a los últimos.

Según la fuente cristiana más antigua, al morir, Jesús “dio un fuerte grito”. No era sólo el grito final de un moribundo. En aquel grito estaban gritando todos los crucificados de la historia. Era un grito de indignación y de protesta. Era, al mismo tiempo, un grito de esperanza.

Nunca olvidaron los primeros cristianos ese grito final de Jesús. En el grito de ese hombre deshonrado, torturado y ejecutado, pero abierto a todos sin excluir a nadie, está la verdad última de la vida. En el amor impotente de ese crucificado está Dios mismo, identificado con todos los que sufren y gritando contra las injusticias, abusos y torturas de todos los tiempos.

En este Dios se puede creer o no creer, pero nadie se puede burlar de él. Este Dios no es una caricatura de Ser supremo y omnipotente, dedicado a exigir a sus criaturas sacrificios que aumenten aún más su honor y su gloria. Es un Dios que sufre con los que sufren, que grita y protesta con las víctimas, y que busca con nosotros y para nosotros la Vida.

Para creer en este Dios, no basta ser piadoso; es necesario, además, tener compasión. Para adorar el misterio de un Dios crucificado, no basta celebrar la semana santa; es necesario, además, mirar la vida desde los que sufren e identificarnos un poco más con ellos.

Enrique, s.j.

sábado, 4 de abril de 2009

COMIENZA LA SEMANA SANTA

Les invitamos a participar en las celebraciones que tenemos esta Semana Santa en la Parroquia

Si seguimos y contemplamos los pasos de Jesús:
Será como un libro abierto y vivo, lleno de enseñanzas y lecciones

En esta semana Santa

Vemos hasta dónde llega el dolor y hasta dónde llega el amor.
Vemos al que bajó hasta lo más hondo y oscuro del sufrimiento humano.
Vemos que el hombre condena a Dios: Nació marginado (no hubo para él lugar en la posada),
y le echó fuera de nuestro mundo al ponerlo en la cruz.

Y El sigue entre nosotros, en cada uno de los marginados, de los que no tienen sitio en nuestro mundo.
Vemos a Cristo ofreciendo su perdón desde la Cruz.
Le vemos entregando su vida, su Cuerpo y su Sangre en la Cena.
Y vemos que el amor es más fuerte que la muerte.

Al final es la Vida: La Vida en plenitud.


JUEVES SANTO

"Haced esto en memoria mía"

Celebración de la Cena del Señor

9 de abril

7 de la tarde



VIERNES SANTO

"Y nos amó hasta el extremo"

Celebración de la Muerte del Señor

10 de abril

7 de la tarde


VIGILIA PASCUAL

¡Ha resucitado! ¡Aleluya!

Celebración de la Resurrección del Señor

11 de abril

11 de la noche












martes, 24 de marzo de 2009

XXIX ANIVERSARIO

DEL ASESINATO

DE MONSEÑOR OSCAR ROMERO



El siervo de Dios Oscar Arnulfo Romero, nació en El Salvador, América Central; en Ciudad Barrios departamento de San Miguel en un día 15 de agosto de 1917. Era el segundo de ocho hermanos su padre se llamaban Santos y su madre Guadalupe. Formaban una familia humilde y modesta.

A los 14 años entró al Seminario Menor de San Miguel y allí permaneció durante 6 o 7 años. En 1937 ingresó al Seminario Mayor de San José de la Montaña en San Salvador. Fue ordenado sacerdote en Roma el 4 de abril de 1942, donde continuó para hacer su tesis doctoral. Interrumpió sus estudios debido a la segunda guerra mundial por lo cual regresó a El Salvador. Su primera parroquia fue Anamorós, luego paso a San Miguel donde realizó su labor pastoral durante 20 años; impulsó muchos movimientos apostólicos y la devoción a la Virgen de la Paz. “Desde su vida de estudiante, de joven sacerdote y de su ministerio posterior, se descubre en él, la profundidad enorme de su vida, de su interioridad, de su espíritu de unión con Dios, raíz, fuente y cumbre de toda su existencia” .
Fue ordenado Obispo el 21 de Junio de 1970 y nombrado junto a Monseñor Arturo Rivera y Damas, auxiliar de Monseñor Luis Chávez y González. Vivió en el Seminario Mayor, regido por los padres Jesuitas, conoció allí y se hizo amigo del Padre Rutilio Grande. Fue nombrado Obispo de la Diócesis de Santiago de María, San Miguel y tomó posesión el 14 de diciembre de 1974. Fue ahí donde "comenzó a ver de cerca la realidad de pobreza y miseria en que vivían la mayor parte de campesinos".
El 23 de febrero de 1977 fue nombrado Arzobispo de San Salvador en medio de un ambiente de injusticias, represión e incertidumbre. El 12 de marzo de ese mismo año es asesinado el Padre Rutilio Grande lo cual le causó a un gran impacto. Monseñor Romero recoge las sugerencias del clero y celebra una misa única en Catedral como signo de unidad de la Iglesia y de repudio a la muerte del Padre Rutilio Grande, a pesar que la Nunciatura le aconseja desistir, él celebró la misa única y fue un acto multitudinario de fe y unión Eclesial. Monseñor Romero decidió acompañar al pueblo en su calvario de miseria y muerte y poco a poco paso de ser Monseñor Romero a simplemente Monseñor "el amigo de este pueblo". Dio a la arquidiócesis un impulso profético nunca antes visto, su lema fue "sentir con la Iglesia"; y esta fue su principal preocupación “construir una Iglesia fiel al Evangelio y al Magisterio de la Iglesia”. Puso la Arquidiócesis al servicio de la justicia y la reconciliación en el país.
Monseñor Romero estuvo muy cerca del pueblo a través de sus incontables visitas pastorales, celebrando de 2 a 3 misas en diferentes comunidades de la Ciudad, pueblos y cantones. No perdía oportunidad de reunirse con la gente, especialmente con los más pobres. Le gustaba trabajar en equipo y dialogaba con todas las personas. Fue muchas veces mediador en conflictos laborales. Creó una oficina de Derechos Humanos y abrió las puertas de la Iglesia para dar refugio a los campesinos que huían de la represión. Monseñor, celebraba todos los domingos, la Eucaristía en Catedral, el pueblo lo reconoció como un Profeta y le llamaron" la voz de los sin voz ". En sus homilías juzgaba los hechos de la semana a la luz de la palabra de Dios y del magisterio de la Iglesia, denunciaba las injusticias y hacia un llamando a la conversión y al diálogo. Su palabra era para muchos motivo de consuelo y esperanza. A pesar de la claridad de su actuación y mediación, Monseñor, como Jesús, fue calumniado, le acusaron de revolucionario marxista, de incitar a la violencia y de ser el causante de todo lo malo en El Salvador. Pero el nunca tuvo jamás una palabra de rencor o de violencia, luego de las calumnias pasaron a las amenazas de muerte, y a pesar de ello dijo que nunca abandonaría al pueblo y que correría con él sus mismos riesgos.
Su vida terminó igual que la vida de los profetas y de Jesús y de todos los sacerdotes y víctimas del pueblo que le precedieron y le sucedieron. Fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras celebraba misa a las 6:15. pm en la capilla del Hospital Divina Providencia en San Salvador, donde fue su hogar en los tres años que duró su ministerio. La noticia de su asesinato fue dada en los medios de comunicación por Monseñor Ricardo Urioste diciendo "El pueblo bueno de El Salvador está de luto, han matado a Monseñor Romero". Su muerte causó mucho dolor en el pueblo y un gran impacto en el mundo. De todos los rincones llegaron muestras de solidaridad con la Iglesia y con el pueblo salvadoreño. En una entrevista en marzo del 80, él manifestó que si cumplían con su amenaza de matarlo resucitaría en el pueblo salvadoreño y que perdonaba y bendecía a quienes lo hicieran, pues él no creía en la muerte sin resurrección. Efectivamente el pueblo que lo ama y lo extraña vive su resurrección y en cada aniversario se reúne en grande y con júbilo para dar gracias a Dios por el regalo a nuestro país de ese pastor bueno, cuya generosidad Evangélica lo llevo a ofrendar su vida por los que ama en seguimiento fiel de nuestro Señor Jesús.
La Arquidiócesis de San Salvador postuló el 24 de marzo de 1994 en el Vaticano, la causa para la canonización de Monseñor Romero. Su pueblo ora por ese momento en la cripta de la Catedral Metropolitana, durante la santa Eucaristía que domingo a domingo se celebra junto al sepulcro que guarda sus sagrados restos; y que se ha convertido con la capilla del Hospital Divina Providencia, donde fue martirizado, en lugares santos, verdaderos centros de oración y peregrinación de personas nacionales y extranjeras que se acercan con devoción y esperanza. Unos a conocer, otros a compartir y pedir o a encomendarse a él, y muchos a agradecer algún favor recibido de aquel enviado de Dios a este pueblo de El Salvador que alguna vez nos dijo:
" La palabra queda y éste es el gran consuelo del que predica. mi voz desaparecerá, pero mi palabra que es Cristo quedará en los corazones que la hayan querido acoger"


San Romero de América, Pastor y Mártir nuestro

El ángel del Señor anunció en la víspera...

El corazón de El Salvador marcaba
24 de marzo y de agonía.
Tú ofrecías el Pan,
el Cuerpo Vivo
-el triturado cuerpo de tu Pueblo;
Su derramada Sangre victoriosa
-¡la sangre campesina de tu Pueblo en masacre
que ha de teñir en vinos de alegría la aurora conjurada!

El ángel del Señor anunció en la víspera,
y el Verbo se hizo muerte, otra vez, en tu muerte;
como se hace muerte, cada día, en la carne desnuda de tu Pueblo.

¡Y se hizo vida nueva
en nuestra vieja Iglesia!

Estamos otra vez en pie de testimonio,
¡San Romero de América, pastor y mártir nuestro!
Romero de la paz casi imposible en esta tierra en guerra.
Romero en flor morada de la esperanza incólume de todo el Continente.
Romero de la Pascua latinoamericana.
Pobre pastor glorioso, asesinado a sueldo, a dólar, a divisa.

Como Jesús, por orden del Imperio.
¡Pobre pastor glorioso,
abandonado
por tus propios hermanos de báculo y de Mesa...!
(Las curias no podían entenderte:
ninguna sinagoga bien montada puede entender a Cristo).

Tu pobrería sí te acompañaba,
en desespero fiel,
pasto y rebaño, a un tiempo, de tu misión profética.
El Pueblo te hizo santo.
La hora de tu Pueblo te consagró en el kairós.
Los pobres te enseñaron a leer el Evangelio.

Como un hermano herido por tanta muerte hermana,
tú sabías llorar, solo, en el Huerto.
Sabías tener miedo, como un hombre en combate.
¡Pero sabías dar a tu palabra, libre, su timbre de campana!

Y supiste beber el doble cáliz del Altar y del Pueblo,
con una sola mano consagrada al servicio.
América Latina ya te ha puesto en su gloria de Bernini
en la espuma-aureola de sus mares,
en el retablo antiguo de los Andes alertos,
en el dosel airado de todas sus florestas,
en la canción de todos sus caminos,
en el calvario nuevo de todas sus prisiones,
de todas sus trincheras,
de todos sus altares...
¡En el ara segura del corazón insomne de sus hijos!

San Romero de América, pastor y mártir nuestro:
¡nadie hará callar tu última homilía!

Pedro Casaldáliga